jueves, 21 de abril de 2011

Mi rubia y su morena







Había quedado con Ingrid para darle una sorpresa a María aunque al final, llegó antes de tiempo y nos escuchó.

En fin, tampoco fue tan grave. Ingrid se metió igualmente en la ducha pero tuvo que salir pronto porque María y yo habíamos empezado a saludarnos "efusivamente".

Son amigas, compañeras y no sé si se preferirán entre ellas más que a nosotros. ¿Qué más se puede pedir?

Estar en el medio.

Poder verlas disfrutar y disfrutar tú con ellas.

Tener esos 2 cuerpos tan hermosos juntos.

E incluso, poder cumplir alguna fantasía pendiente.

Creo que no se puede pedir más.

Bueno sí. Repetirlo.

1 comentario:

  1. tu si que eres un cielazo....mimitos y un beso a mariapor ser como es

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